El cambio en las condiciones de vida y el desarrollo de la tecnología cambiarán drásticamente el mundo.
Un grupo de científicos de la Universidad de Westminster (Reino Unido) ha llegado a la conclusión de que el estilo de vida actual cambiará radicalmente en los próximos 100 años.
Los arquitectos de la empresa SmartThings prepararon un informe que concluye que dentro de tan solo cien años la humanidad comenzará a utilizar rascacielos de 25 plantas bajo tierra, según publica 'The Independent'.
Asimismo, los científicos predicen la aparición de tecnologías de construcción rápida que permitan instalarse en edificios bajo el agua, así como el desarrollo de aviones no tripulados, que se convertirán en el principal tipo de transporte de personas y mercancías.
El informe también sugiere un uso extendido de las impresoras 3D con diversas aplicaciones.
En este contexto, los autores creen que en 2116 estas impresoras se utilizarán para producir desde muebles hasta casas y otras infraestructuras.
Además, las impresoras 3D se usarán para preparar alimentos 'descargables' a través de Internet.
"Nuestro modo de vida actual le parecería ciencia ficción a una persona de hace cien años.
Internet ha revolucionado la esencia de nuestra comunicación, el aprendizaje y la interacción con el mundo", afirma una de las autoras del estudio, Maggie Aderin.
Además del cambio en las condiciones de vida, el desarrollo de la tecnología y los vuelos espaciales comerciales conducirán inevitablemente a la colonización de la Luna y de Marte, concluye el informe.
Luc Steels, profesor de investigación Icrea en el Instituto de Biología Evolutiva (UPF-CSIC) (Michael Huebner _von_BILD_ .)
El experto en ciencias de la computación, creador del perro robot Aibo, habla del futuro de esta tecnología, que es “el futuro de la humanidad”
Conforme se acerca la hora, en el vestíbulo de entrada del CCCB ya no cabe ni un alfiler. Muchos de los asistentes se han pasado antes por la exposición +Humanos y se acercan a la charla con mil dudas e inquietudes: ¿en el futuro los robots se encargarán de cuidar a nuestros hijos ?
¿Ampliaremos nuestras capacidades con implantes robóticos? ¿Cuáles son los límites éticos de la inteligencia artificial? ¿Habrá ejércitos formados solo por robots humanoides? Y así, una ristra interminable.
Para intentar contestarles, Luc Steel, experto en inteligencia artificial. Profesor de investigación Icrea, es el creador del popular perrito robot Aibo, de Sony, y ahora desde su despacho en el Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF) en Barcelona, colabora con otros centros repartidos por el mundo con el objetivo de tratar de dotar de inteligencia a las máquinas para que algún día puedan llegar a convivir con nosotros de verdad.
Steels participa en un ciclo de conferencias, “Máquinas que piensan: posibilidades y dilemas de la inteligencia artificial”, organizado por Icrea y el CCCB.
Antes de comenzar Steels matiza: “Esto no va del futuro de la inteligencia artificial, sino del de la humanidad”, y tras una pausa lanza al público: “¿Qué futuro queremos tener los humanos?”.
En el futuro que nos presenta la ciencia ficción e incluso algunas compañías fabricantes de robots, la inteligencia artificial nos ayudará a cuidar a los bebés e incluso a las personas mayores.
Espero que ese no sea el futuro que nos espera, sinceramente.
¿Qué sentido tiene tener un bebé si no lo cuidas tú mismo, si no disfrutas de pasar tiempo con él, de verlo crecer, de jugar, interaccionar?
Y lo mismo ocurre con la gente mayor.
Es cierto que la población está cada vez más envejecida y que en algunos casos los hijos están lejos y los ancianos están solos, pero aún así me parece un mal camino a seguir por la sociedad si relega el cuidado de los mayores a máquinas.
Hay que enfatizar una aproximación a la tecnología orientada a los humanos, a nuestra sociedad.
¿Cómo?
Existe demasiada presión para que usemos la última tecnología, para automatizar todos los procesos, para trabajar a través de internet, comunicarnos a través de internet.
Ahora los niños se sientan delante de una pantalla todo el tiempo. Debemos controlar la exposición que tenemos a la tecnología. ¿Tendremos compañeros robots amigos, como los que aparecen en Star Wars, por ejemplo?
Es fantástico soñar con mundos como los que propone la ciencia ficción.
Pero no deja de ser eso, sueños, y en el fondo son una forma de pensar en nosotros mismos, de reflexionar sobre nuestra sociedad.
Los niños pueden jugar con un perro robot, con Aibo por ejemplo, y está bien, porque saben que no es de verdad, como cuando juegan con un muñeco.
Y aún así, sabiendo que no son reales, pueden tenerle cariño. Ahora bien, los humanos vivimos a través de las emociones, somos capaces de sentir el dolor, la alegría, el sufrimiento, la tristeza de otros.
El problema de que la tecnología llegue a ser dominante es que haremos todo a través de máquinas, sin contacto humano. Y eso puede ser peligroso.
Póngame un ejemplo.
Paypal. Esta compañía usa inteligencia artificial para detectar fraude en operaciones que realizan los usuarios.
Es un software muy bueno pero el problema es que la inteligencia artificial no es super inteligente, no es mejor que un humano.
Lo que hace simplemente es revisar un montón de cosas e intentar detectar un patrón.
Al final, acaba señalando a muchas personas que no han cometido ninguna acción fraudulenta y los penaliza porque el programa cree que sí la han cometido.
Y entonces resulta muy complicado como usuario quejarte y evitar la penalización.
Además, la inteligencia artificial no es capaz de entender los significados. Busca entre grandes cantidades de información sin tener ni idea de lo que significa aquello que lee.
En la ciencia ficción se nos presenta a la inteligencia artificial con emociones.
Las máquinas pueden pretender tener emociones.
Las puedes programar para que sean capaces de detectar expresiones faciales, ciertas entonaciones, gestos, movimientos corporales y así interpretar que cuando eso se da la persona está contenta o enfadada.
El programa aprende a generalizar. Pero eso no es tener una emoción.
¿Qué podemos esperar de la inteligencia artificial?
Que nos ayude a manejar e interpretar ingentes cantidades de información de forma inteligente. Y en ese sentido, la web es un buen ejemplo.
Hay miles de millones de páginas, si tuvieras que hacer una búsqueda manualmente, sería totalmente imposible.
En ese caso la inteligencia artificial es muy útil, capaz de buscar palabras clave, de leer textos de forma inteligente, de manejar errores tipográficos, de realizar sugerencias si escribes algo aproximado.
En situaciones de emergencia también podrían ser muy útiles, por ejemplo en desastres naturales, como en terremotos o incendios.
O para la exploración espacial. También para el entretenimiento, puedo imaginarme una obra de teatro con actores robots.
De hecho, escribió junto al neurocientífico Òscar Villarroya una ópera, ‘Casparo’, con un robot como protagonista.
Así es pero Casparo estaba interpretado por un humano.
La tecnología está muy bien, pero al final siempre tiene que estar el humano, en todos los pasos finales. Por ejemplo, cuando buscamos algo en Google obtenemos una respuesta y valoramos con nuestra inteligencia si es o no lo que buscábamos.
La decisión última está en manos de los humanos.
¿Y no es siempre así?
Imagínate una web que pudiera hacer diagnósticos médicos.
Que pudieras introducir tus síntomas y el programa buscara casos similares al tuyo y pudiera diagnosticarte, decirte que tienes tal o cual.
Y que pretendiera que ése es el diagnóstico adecuado y que pudieras comprar vía internet simplemente apretando un botón el medicamento que te prescribe, que te llega a casa por Amazon.
A esto me refiero. Siempre en el último paso tiene que intervenir el ser humano.
La intuición, la empatía, el respeto por el otro, sólo lo podemos tener las personas, no un robot. Pero es que la inteligencia artificial se puede usar para cosas más interesantes.
Podemos con ella tener un impacto muy positivo en el planeta.
¿Como qué?
Para conseguir la paz o frenar el cambio climático.
Aunque eso implica que debemos dejar de destinar recursos a investigar cómo usarla con fines bélicos, y comenzar a dedicarlos a la gestión de la energía, a temas de movilidad, al mantenimiento de ecosistemas, entre otros. Aquí la inteligencia artificial realmente podría significar un cambio.
Por ejemplo, podemos usarla para evitar desastres ecológicos, para llevar a cabo una agricultura sostenible, una mejor distribución de la comida.
También a la hora de fomentar el diálogo entre culturas.
Las guerras suelen producirse cuando no hay suficiente comunicación entre dos grupos, se deshumaniza al otro y entonces sientes que le puedes hacer cualquier cosa. Eso se evitaría con diálogo, intercambio cultural y de ideas, y en eso la inteligencia artificial puede ser muy útil.
Eso señala un informe publicado por el centro nipón de estudios Nomura Research Institute.
El estudio, llevado a cabo junto la Universidad británica de Oxford, se basa en el análisis de datos de unos 600 puestos de trabajo en Japón, así como en una estimación sobre la evolución tecnológica de los robots y de los programa de inteligencia artificial.
Los investigadores concluyeron que el 49 % de los empleos desempeñados por trabajadores humanos en Japón podrían ser realizados por máquinas o sistemas de inteligencia artificial en el año 2030.
El porcentaje de profesiones susceptibles de ser automatizadas en el país asiático es más alto que en los otros dos casos estudiados, Estados Unidos (con un 47 % de trabajos que podrían realizar máquinas) y Reino Unido (35 %).
Para determinar si un empleo podrá ser desempeñado en el futuro por robots o programas de inteligencia artificial, los investigadores analizaron los niveles de creatividad y de conocimientos específicos requeridos para el trabajador.
Así, determinados empleos basados en el análisis de datos o en las operaciones sistemáticas podrían ser realizados con más facilidad por máquinas, como es el caso de los recepcionistas, los operarios de fábricas o los guardias de seguridad, según el informe.
En cambio, los trabajos que requieran capacidades creativas, de cooperación o de negociación serían difícilmente desempeñados por robots o computadoras, señala el documento, que cita a modo de ejemplo profesiones como diseñador de moda, trabajador sanitario, camarero o directivo empresarial.
El informe añade que el porcentaje de empleos que ocupen los robots en el futuro dependerá también de factores sociales y económicos, como la oferta y la demanda de mano de obra.
El Gobierno nipón y la industria nacional han apostado por la robótica como una de las posibles soluciones al envejecimiento demográfico que afecta al país, y que amenaza con provocar una carestía de mano de obra y con lastrar el crecimiento de la tercera economía mundial.
Actualmente, más de un cuarto de la población nipona supera los 65 años, una proporción que se acercará al 40 % para el año 2060, según datos del Ejecutivo.
La Universidad de Cambridge mostró los resultados de su proyecto de evolución por selección natural, pero aplicado a robots capaces de fabricar y evaluar las réplicas sin intervención humana
Investigadores observaron el proceso de la evolución por selección natural en el trabajo con robots al construir una "mamá robot" que puede diseñar, construir y testear sus propios "bebés" y luego usar los resultados para mejorar la performance de la siguiente generación, confiando en la simulación de una computadora en lugar de la intervención humana.
Así describió la Universidad de Cambridge a su último proyecto, donde la "madre robot" es capaz de desarrollar réplicas y ver qué tan lejos pueden llegar.
A partir de esa evaluación, eligiendo la de mejor desempeño, la siguiente generación es mejorada.
El trabajo de Cambridge indicó que la "mamá robot" fue capaz de mejorar el diseño por sí sola, incluyendo algunos que no habrían podido ser construidos por humanos, indicó un reporte de la agencia de noticias china Xinhua.
"Cuando pensamos en robots imaginamos la realización de tareas repetitivas y que están normalmente diseñados para la producción masiva y no para la personalización masiva.
Queremos ver robots que puedan innovar y que sean creativos", dijo el doctor Fumiya Lida, quien participó en el proyecto junto a su equipo de Ingeniería de Cambridge.
La "mamá robot" es un brazo que necesita sí o sí de intervención humana, ya sea para acceder a los materiales de construcción o bien para ser creado.
Es decir, nada cercano a la Skynet de la que hablaba Terminator ni a las armas con inteligencia artificial, recientemente criticadas con fuerza por científicos como Stephen Hawking.
No solamente desde el punto de vista de la biología, sino también de la robótica.
¿Qué habría pasado si los dinosaurios no se hubieran extinguido?
¿Existirían las mismas formas de vida?
Probablemente no, ni tampoco el mismo nivel de evolución.
Es lo que postula un equipo de científicos de la Universidad de Austin (Texas) dedicados a la investigación de la computación y la robótica.
¿Pero qué tiene que ver una cosa con la otra? La verdad es que ambas responderían a una misma lógica según explican Risto Miikkulainen y Joel Lehman en la revista Plos ONE.
"La destrucción masiva puede conducir a resultados sorprendentes", señala Miikkulainen, explicando que "a veces hay que desarrollar algo que parece objetivamente peor, pero con el fin de desarrollar las herramientas que necesita para mejorar".
Esto no sólo se aplica a la biología explicada por los investigadores evolucionistas, sino que también se pudo comprobar que en la robótica.
Para ello Miikkulainen y Lehman usaron algoritmos computacionales durante años para entrenar cerebros de robot simulados,
Al azar, mataron el 90% de las redes para imitar una extinción masiva.
Posteriormente descubrieron que los linajes sobrevivientes fueron capaces de evolucionar y de generar nuevos comportamientos.
Y no solamente eso, los que se convirtieron en las mejores soluciones, también demostraron entregar mejores soluciones a ciertas actividades como caminar.
De la misma forma, demostraron que podían evolucionar sin haber pasado por simulaciones de los comportamientos extintos.
Y que revolucionará campos como la salud y el entretenimiento
La Inteligencia Artificial no es tema de ciencia ficción: en un futuro cercano, revolucionará campos como la salud o la música y marcará la vida diaria, coincidieron expertos reunidos en la conferencia internacional sobre el tema (IJCAI), celebrada la en Buenos Aires.
La investigación en Inteligencia Artificial goza de una “robusta salud” y las máquinas inteligentes ya no son una cuestión de imaginación, sino un cercano mañana, concluyó la conferencia, que reunió a más de mil expertos en la Ciudad.
La Inteligencia Artificial ya está “en el espacio” y “no es HAL de 2001 (en referencia al robot de la película de Stanley Kubrick).
La I.A. está también abajo, en la Tierra, ayudando a salvar el planeta”, sostuvieron los expertos.
Para Mike Wooldrige, profesor de la Universidad de Oxford y presidente de esta edición de la IJCAI, la conferencia permitió dar un “vistazo al futuro”, donde la Inteligencia Artificial estará en todas partes.
En ese sentido, las aplicaciones en áreas como la asistencia a personas mayores, la distribución de recursos escasos o las misiones espaciales, pero también el arte y el entretenimiento, fueron algunos de los temas del encuentro.
Además, se presentaron los últimos avances en campos tan diversos como el trasplante de órganos o la “composición automática de música jazz”, apuntaron los organizadores en sus conclusiones.
La reunión fue además el foro elegido para difundir una carta abierta en la que centenares de expertos y referentes culturales, como el físico teórico Stephen Hawking, el filósofo Noam Chomsky o el cofundador de Apple, Steve Wozniak, advirtieron contra el uso de robots en la carrera armamentística.
Barañao y Gioja recorrieron una muestra de robótica, en donde se exhibieron las potencialidades y proyectos desarrollados por los alumnos.
En el marco del Programa “Robótica para Educar”, el ministro de Ciencia junto al gobernador sanjuanino, Ing. José Luis Gioja, repartieron 190 kits de robótica a 19 escuelas de la provincia.
El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Dr. Lino Barañao, viajó a San Juan para entregar junto al gobernador de la provincia, Ing. José Luis Gioja, 190 kits de robótica, en el marco del Programa “Robótica para Educar”.
El acto se realizó en el Centro de Convenciones de la capital sanjuanina y contó además con la presencia por parte de la provincia del secretario de Ciencia y Tecnología, Ing. Tulio Del Bono; el director de Innovación Tecnológica de la Secretaría de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación (SECITI), Ángel Torres; la ministra de Educación, Alicia García; el intendente de la ciudad, Marcelo Lima; rectores de universidades y directivos de escuelas públicas y privadas.
Durante el acto, Barañao señaló que la automatización será un hecho en el mediano plazo y que es obligación "formar las futuras generaciones en función de esta realidad para garantizar salida laboral y que el país se posicione en el escenario global de manera competitiva".
En este sentido, el Ministro sostuvo que son las iniciativas las que en definitiva consolidan la soberanía nacional:
"La educación y el conocimiento democratizan las sociedades", y subrayó que no se trata sólo de salidas económicas sino de un modelo de sociedad.
Finalmente, Barañao destacó que desde el año 2003 la federalización de la ciencia es política de Estado y es promovida por el Gobierno Nacional, que convocó a gobiernos provinciales, universidades y a la comunidad científica en general.
Por su parte, Gioja se refirió al Programa “Robótica para Educar” en San Juan y señaló que el objetivo es que los jóvenes comprendan que las ciencias son para todos y que el país y el mundo exigen desarrollarse en ciencia y tecnología:
“Esperamos que con estos kits los jóvenes se familiaricen con estos temas, se apropien y se interesen, porque lo científico tecnológico se trata del presente y del futuro, y es lo que necesita la Argentina”, y agregó que “los kits deben servir para formar buenos técnicos pero también buenos ciudadanos, y que estos elementos les despierte a nuestros jóvenes la vocación de seguir formando e innovando".
Las autoridades mantuvieron un encuentro en la provincia de San Juan en el marco del Programa “Robótica para Educar”.
A su turno, Del Bono expresó que el mundo cambia vertiginosamente y en este escenario "la riqueza de las naciones pasa hoy por la capacidad para producir conocimiento, distribuirlo y aplicarlo", y añadió que "implementar esta iniciativa fue una decisión muy sabia porque es la herramienta que permite acercarnos al futuro".
Por último, Ameigeiras aseveró que "traer ´Robótica para Educar´ a San Juan es resultado de una decisión política y del trabajo articulado de los equipos técnicos nacionales y provinciales que orientaron sus esfuerzos para que las escuelas técnicas de la provincia cuenten con robótica en sus aulas".
La iniciativa “Robótica para Educar” que depende de la cartera de Ciencia tiene como objeto promover el uso de robótica en las aulas y de las herramientas que ofrecen las nuevas tecnologías que propician un aprendizaje innovador y colaborativo y a su vez, estimulan el desarrollo de habilidades y competencias que requiere el mundo laboral y social.
Previo al acto de entrega, las autoridades recorrieron una muestra de robótica, en donde se exhibieron las potencialidades y proyectos desarrollados por los alumnos y docentes de las escuelas sanjuaninas beneficiadas por el Programa.
Los alumnos contaron el trabajo que vienen realizando en las aulas y talleres de robótica.
De las 19 escuelas técnicas, 15 son públicas y cuatro privadas, es decir, 12 mil chicos beneficiados y 70 docentes capacitados (requirió 40 horas de capacitación presencial y cuatro meses de capacitaciones virtuales).
Los funcionarios entregaron 190 kits de robótica a 19 escuelas técnicas de la provincia de San Juan.
En qué consiste el kit
Los kits de robótica son de producción nacional y permiten armar distintos modelos de robots por medio de un software que tiene la propiedad de reducir la complejidad para que los chicos sólo deban concentrarse en la aplicación y la algoritmia.
•Una Placa base Arduino con buffer incorporado
•2 Motores de 12v
•3 pilas recargables y su respectivo portapila que brinda la energía al armado
•Sensores de tipo Infrarrojo, Ultrasonido, De Voz, y Pulsador
•Set de Leds
•Set de Ruedas
•Kits de engranajes y poleas
•Control Remoto
•Piezas símil Mecano para el armado de las estructuras
•Varillas
•Kit de herramientas (destornillador, llave inglesa)
•Todo tipo de tornillería, tuercas y arandelas
Cabe destacar que el Programa se suma a los ya realizados en Villa Lugano, el partido de La Matanza, las localidades de Moreno, Mercedes y Navarro, y la capital sanjuanina en el V Congreso Mundial sobre los Derechos de la Infancia y la Adolescencia de 2012.